Fragmentos del mal, de Junji Ito: horror concentrado

Frangmentos del mal

Portada de Frangmentos del mal.

FICHA TÉCNICA

Título original: Ma no kakera

Autor: Junji Ito

Género: horror, terror

Fecha de publicación: 2014

Volúmenes: 1 (tomo único)

Nº de páginas: 224

Editorial: ECC Cómics


Comenzaré esta reseña con un aviso más que necesario, imprescindible: si eres fácilmente impresionable, ni se te pase por la cabeza leer Fragmentos del mal. Por el contrario, si has sido capaz de aguantar hasta el final con títulos como Uzumaki, quizás quieras enterarte de qué va esta nueva obra de Junji Ito, uno de los maestros del manga de horror.

 

Fragmentos del mal (si es que el título ya lo dice todo)

En España, los mangas de tomo único suponen para las editoriales productos de venta más fácil y, sobre todo, menos riesgos económicos, aunque es muy difícil satisfacernos a quienes preferimos las historias largas y complejas. Sin embargo, creo que el terror es uno de los géneros que mejor funcionan en este tipo de formatos: precisamente porque el gran público no necesita —ni quiere— vivir acojonado en su casa durante toda una semana.

Pero vayamos al asunto: ¿qué nos trae Ito en Fragmentos del mal? Pues ni más ni menos que lo que el título mismo nos indica, muy ilustrativo en ese aspecto. Y este nuevo manga del dibujante japonés recopila ocho historias con su inconfundible sello: personajes paranoides, situaciones inverosímiles e ideas muy, muy enfermizas. Y el adjetivo se queda muy corto cuando uno lee las treinta páginas de “El ave negra”, uno de los cuentos incluidos en este manga. En serio, Ito, ¿a ti qué te dan de comer? (guiño, guiño).

Si algo debe destacarse de Junji Ito son sus poderosas y bizarras ideas. Es curioso cómo puede incluir elementos tan impredecibles en sus historias que logren atrapar la atención del lector. Chicas obsesionadas con la diseminación, hongos alucinógenos y otros elementos dispares toman su protagonismo en Fragmentos del mal. El mangaka parece sentarse en su estudio y decirse: “a ver, campeón, ¿qué es lo más raro que podría pasar ahora?”, y de ahí hacer fluir una narración tan depravada como efectiva.

Sin embargo, algo que no puedo pasar por alto en algunas de estas historias cortas es esa nueva y ligera piedad que parece concederle el autor a sus personajes. Un claro ejemplo lo tenemos en el capítulo “Una separación lenta”, en el que rescata algunas tramas más espirituales y con más elementos del folclore japonés, que dan un respiro al lector a lo largo de las 224 páginas de Fragmentos del mal.

 

Un autor con marca propia

Un elemento fetiche en muchas obras de Junji Ito es la simbología de la mujer como «origen del mal». En historias como “Tomio y el jersey rojo de cuello alto”, la mujer-bruja representa la tentación y la casi imposibilidad de escapar de ella. Y del mismo modo que existen estos extraños destinos, muchos acontecimientos tienen un final dentro de la lógica y la razón, como si en realidad todo lo que le sucede a los personajes fuesen horribles pesadillas. Quizás es ir demasiado lejos, pero dejémoslo en que los finales de Ito semejan macabras moralejas.

Otro de los elementos clave de Fragmentos del mal es la personalísima técnica de Ito, que pocas modificaciones ha sufrido a lo largo de sus trabajos. Sus dibujos son fácilmente reconocibles por el aire occidental de sus personajes, el uso de tramas y sombras pronunciadas y el detallismo en paisajes, fondos y otros elementos importantes de la historia. Al dibujante podría reprochársele poco esmero a la hora de diseñar a sus protagonistas, cuando un vistazo basta para comprobar que sus personajes son idénticos en todas sus obras.

Técnica-Junji-Ito

Detalle de la personal técnica de Junji Ito.

No obstante, hay que ver esto con cierta perspectiva y contexto: si bien parecen calcos unos de otros, las historias de Ito suelen ser lo bastante cortas como para que no necesitemos de unos personajes especialmente carismáticos. Además, se aprecia un esfuerzo importante por parte del autor a la hora de construir una historia, un contexto y unas motivaciones distintas para cada personaje, aunque solo vaya a durar vivo diez páginas. Y sobre todo, debemos tener en cuenta las tramas que se nos presentan, en las cuales curiosamente el protagonista no es nunca un personaje con nombre y apellidos, sino más bien una idea, una ensoñación, un concepto.

No sé qué más puedo deciros sobre este hombre que no haya dicho ya: un autor imprescindible dentro del género, innovador y sorprendente. Uno de esos genios locos que prefieres no encontrarte por la calle, solo por si las moscas. En Fragmentos del mal Junji Ito logra concentrar sus habilidades y mantener la tensión en ocho pequeñas pero sorprendentes historias, y eso no siempre es fácil. Como suelo decir, si todos los ingredientes saben bien por separado, es raro que el resultado final fracase. Y con Junji Ito, siempre queremos repetir.

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Periodista musical en potencia y community manager. Creo que he visto todos los vídeos de gatos por haber en Youtube. ¡El Rey en el Norte!