Noragami Aragoto: (re)convirtiéndote al yatoísmo

Imagen promocional de Noragami Aragoto. Fuente: web oficial.

Imagen promocional de Noragami Aragoto. Fuente: web oficial.

FICHA TÉCNICA

Título original: Noragami Aragoto

Autor original: Adachi Toka

Director: Kotaro Tamura

Género: Shonen

Capítulos: 13

Fecha de estreno: octubre 2015 (finalizada)

Estudio: BONES

Seiyuus: Hiroshi Kamiya (Yato); Maaya Uchida (Hiyori Iki); Yuki Kaji (Yukine); Miyuki Sawashiro (Bishamon); Jun Fukuyama (Kazuma); Aki Toyosaki (Kofuku); Rie Kugimiya (Nora)


¡Escuchadme, vosotros que habéis perdido la fe! Aquellos que pensáis que en vuestro paraíso tiene que haber toneladas de manganime y que todos los tíos tienen la cara de Usui Takumi. Seguid leyendo si creéis que lo de tirar cinco yenes y dar dos palmadas mola más que encender velitas de pega. Hoy vengo a hablaros de dios… del dios más arrebatador que ha dado el anime, que regresa para recordarnos que lo de ser una divinidad no es tan fácil: Yato is back! Reseñamos Noragami Aragoto.

 

El regreso del dios en chándal

Los yatoístas del mundo hemos esperado los estrenos anime del otoño de 2015 como maná del cielo, y es que regresaba Yato, nuestro dios en chándal, para devolvernos la fe a base de peleas alucinantes, humor absurdo, drama en su justa medida y carisma, mucho carisma.

Noragami Aragoto continúa la historia de Yato, Hiyori y Yukine justo después de los acontecimientos de Noragami. Mientras Yato sigue intentando hacerse con su propio templo y una horda de fans, tendrá que responder por su pasado ante la diosa Bishamon y sus deseos de venganza, mientras aquel que controla a los sin rostro manipula los hilos que mueven a los dioses.

El arco principal de Noragami Aragoto enfrenta a Yato y Bishamon. Fuente: facebook.com/Noragami.TV

Dividido en dos arcos argumentales (el de Bishamon y el de Ebisu), Noragami Aragoto viene cargado de muchísima más acción que en su primera temporada. Sin olvidarse tampoco de la psique de sus personajes, presentándonos la evolución de la relación entre Yato y Hiyori, entre Yato y Yukine (odio a ese mocoso repelente), entre Yato y Nora… básicamente entre Yato y cualquier otro humano, dios o shinki que aparezca por el anime. Conocerás el pasado de Bishamon y también entreverás algo del antiguo Yato, además de asistir a uno de los momentos más emotivos del mundo (no spoilers). ¿He mencionado ya a mi adorado Yato?

 

A toda velocidad

Comparado a la lentitud de su primera temporada, en la que Yato se pasaba los capítulos matando fantasmas a golpe de “Noratan (parte de su hipnotizante banda sonora) mientras trataba de educar al irritante Yukine, Noragami Aragoto hace un tremendo despliegue argumental en tan solo trece capítulos. Y es que todo sucede a la velocidad a la que Bishamon puede matarte, especialmente para aquellos que hemos leído el manga, que hemos visto suprimidas muchas grandes escenas de dos de los arcos más extensos de Noragami. Pero han sabido respetar los límites aceptables, consiguiendo una segunda temporada cargada de acción y mucho más entretenida que la anterior. Y lo más importante: esta vez no se han inventado nada. Noragami Aragoto mantiene, pues, sus pilares: acción con una gran calidad de animación, humor “mu” tonto (pero bien escogido), el punto exacto de drama y el derroche de carisma de Yato.

 

Carisma, carisma everywhere

Pero seamos sinceros: no es la historia de Noragami (ni la de Noragami Aragoto), lo que te hace engancharte al anime, sino Yato. Este irreverente dios de la calamidad, con su desequilibrada balanza entre la tontería y la responsabilidad, es el culpable de que el yatoísmo se extienda por el mundo. En sí todos los personajes de este anime derrochan carisma. Hasta el estúpido Yukine es de esos que odias… pero con amor.

Claro que lo de Yato está a otro nivel, y así lo demuestra que haya sido elegido en decenas de tops populares como mejor protagonista masculino de 2014 y 2015 (¡es que es dios! Literalmente). Pero el carisma no se explica, se siente. Si ya has visto Noragami me entenderás, y si no… te invito a hacerlo; pronto le harás su propio templo en tu friki corazoncito y le arrojarás yenes cada día por el resto de tu vida <3 (fangirl moment).

Para comérselo no, lo siguiente. Fuente: Twitter oficial.

 

Hey, kids

Nada hay que decir sobre el apartado visual de Noragami Aragoto: sigue manteniendo la perfección de Noragami, con un diseño de personajes brutal, una animación mimada al detalle y unos juegos de luces y de contrastes muy vistosos.

En cuanto al apartado sonoro, Noragami Aragoto mezcla piezas de su precuela con otras totalmente frescas, en la misma línea de música tradicional japonesa combinada con electrónica. Podrás oír de nuevo el temazo que es “Noratan” (y ya te puedes morir tranquil@). Si su primer opening, “Hello Sleepwalkers” ya era alucinante, lo de “Kyouran Hey kids”, de The Oral Cigarettes no tiene nombre. Uno de los openings más adictivos del año, de esos que nunca abandonan mi mp3.

 

(Re)convirtiéndote al yatoísmo

Noragami Aragoto es casi lo mismo que Noragami, agregándole los adjetivos “más” y “mejor”. Más acción, mejor argumento, más profundización en los personajes, mejor apartado sonoro, etc. Si viste la primera temporada, no hay excusas para no pegarte la maratón de Aragoto. En caso contrario, pásate por mi reseña de Noragami y únete a la próxima religión mayoritaria con la deidad más molona. De nada.

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Nací en la Tierra (desgraciadamente), pero tengo corazón idhunita y alma hyliana. Fan absoluta del género fantástico en todas sus vertientes, friki del anime, nintendera hasta la médula, darks y adoradora del metal. Si no sabes diferenciar entre un unicornio y un pegaso, mejor no te dirijas a mí.